Todos conocen la problemática de los policías que viven lejos de sus áreas de trabajo con los peajes. Dinero que tienen que invertir a diario para tomar servicio en su cuartel, debido a lo que la alta jerarquía de la policía alega (que no me convence) que el área metropolitana no produce policías.
Para beneficio de muchos de los que viven en las sínsoras, se presento el proyecto del senado 96 para ordenar al Director de Autoridad de Carreteras en conjunto con el Superintendente la exención del pago de peajes. Esperemos que se convierta en ley pronto y no lo dejen durmiendo como otras medidas necesarias para la policía.
Ver lo que sucede todos los días en nuestro país nos dice que si, lo somos y mucho. Cuando a los agentes del orden público les toca ser los protagonistas de la violencia se enciende una alarma nacional. Comprensible por de mas, cuando el pueblo espera que los únicos que no se contagien con ese mal de la violencia seamos nosotros, seres humanos expuestos a la violencia a diario.
Es un aviso correcto que nos dice que las cosas van mal, cuando la persona llamada a combatir la violencia la combate con más violencia. Al ver en la televisión el caso de la muerte de un ciudadano a manos de un uniformado me quede estupefacto por varios minutos, luego de eso vino una ola de casos de uniformados protagonistas de violencia extrema, que sumió la opinión publica contra todos por igual, incluyendo a nosotros los policías municipales.
Dos o tres días luego de ese incidente la gente nos miraba mucho peor que antes, con un resentimiento que se notaba en las miradas. Un niño de escuela elemental al ver pasar la patrulla salio un poco hacia la acera y lanzo una mirada de coraje hacia mí, mientras me enseñaba el dedo del medio. Como diría un policía del área oeste era una exquisita muestra de delincuencia juvenil.
A mi me comenzó una especie de tristeza ese día al recordar al niño, gracias a dios que con el pasar de los días ese coraje disminuyo. Volviendo al tema, el guapetón de barrio esta choreto donde quiera que uno se mete. Bueno eso esta cambiando porque al dirigirse a donde uno se mete, en el parking te matan como sucedió en Las America.
Recuerdo cuando tenia unos siete u ocho años cuando me llevaban de visita a la casa de unos primos, detrás de la puerta del cuarto de mi tío había una especie de trenza de cuero y al notar el nerviosismo de mi primo le pregunte que ocurría y respondió, que con eso le daban si se portaba mal yo nunca mas entre a ese cuarto.
Lo que quiero decir es que la violencia esta, desde antes de yo nacer internalizandose entre los puertorriqueños. Ahora que estamos mas concientes de nuestro entorno y de la gran cantidad de información que tenemos disponible al toque de los botones de nuestra PC o Mac, nos damos cuenta de lo violentos que nos hemos vuelto. Que nos ayude Dios.
Estaba leyendo esta noticia y me pregunto de continuar la violencia en nuestra isla cuanto tiempo falta para estar al mismo nivel que México. Es cuestión de años y una mayor organización de parte del bajo mundo. Que lamentable situación el de ese país, tener que ver como el crimen se a apoderado de las calles y mantienen al gobierno en jaquemate mientras la solución no se ve en ningún lado.
Mientras los sicarios amenazan con matar un policía cada 48 horas, mientras exigen la renuncia del jefe de la policía.
Si las cosas continúan como van dentro de 15 o 20 años nosotros podríamos estar viviendo algo bien parecido. Al menos tenemos un punto a favor que no tienen los mejicanos, no me refiero a política, por que no me gusta, pero debido a nuestra condición de colonia o mejor dicho ser propiedad de los Estados Unidos, la maquinaria de seguridad americana imagino intervendría de ocurrir una situación similar a la de México. 6,000 asesinatos en el 2008, eso es falta de un gobierno o un gobierno corrupto como el que comenzamos a ver en Puerto Rico, que con el tiempo se podría convertir en otra Ciudad Juárez.
Como este es el país de las leyes, a nuestros politiqueros (perdón) políticos de la cámara de representantes se le a ocurrido aprobar un proyecto para que los policías se conviertan en técnicos de manejo y control de las emociones a fin de identificar el comportamiento suicida. (Que ocurrencia)
La noticia dice, La medida, según su exposición de motivos, surge por recomendación del Movimiento Evitemos el Suicidio, Inc. El objetivo de la misma, indica dicho texto, es que los agentes puedan “en aquellas instancias aplicables, manejar y controlar con mayor preparación las emociones”.
No tendrá esto algo que ver con el aumento desmedido de suicidios que se a disparado a 45 en lo que va de año, a mi me parece que esta medida la sacaron a la prisa para que el pueblo piense que los políticos de pacotilla están haciendo algo por la salud mental del pueblo.
Comienza la noticia en su primer párrafo algo sarcástico y cito, Los policías tendrán que aprender también ahora cómo detectar y manejar un comportamiento suicida, si llega a convertirse en ley un proyecto aprobado ayer por la Cámara de Representantes que obliga a incluir esa materia como curso compulsorio en la Academia de la Policía.
“Aprender como detectar y manejar un comportamiento suicida” eso me suena a un profesional del comportamiento humano, así que pretenden coger el curriculum universitario de un siquiatra y un sicólogo, lo van a comprimir en un archivo WinZip y en el readiestramiento los años de estudios universitarios lo resumirán para beneficio de los policías (que bonito).
Todavía no han resuelto los problemas laborales en la policía y pretenden resolver los problemas de salud mental de nuestro pueblo, además el policía cuando llega a una situación así, la persona expresa su intención de cometer suicidio donde queda lo de “detectar” estos políticos hacen las cosas sin pensar, sin hacer estudios y por quedar bien someten proyectos como este, para crear apariencias de producción.
En mi limitado entender, una persona que entra en crisis y manifiesta su intención de suicidarse, arrastra un sin numero de problemas y situaciones que debieron ser tratadas, donde estaba salud mental durante ese proceso que culmino en crisis emocional, donde estaba la familia y los amigos que son los mejores detectores del comportamiento de un ser querido.
No estoy en contra de ayudar a estas personas, la molestia es con los políticos de conveniencia que someten proyectos tomando en cuenta sus intereses políticos. Como es posible que ordenen a una agencia adiestramiento a miles de empleados cuando a esos miles no le pagan el tiempo extra, los obligan a trabajar turnos de 12 horas cuando no es necesario, que los tratan como esclavos.
Que rápido olvidan los políticos que no hace mucho aprobaron legislación para hacer compulsorio para los policías someterse a evaluaciones sicológicas periódicas, porque la salud mental de los policías estaba en entredicho en ese momento, ahora los policías sirven para detectar conducta suicida, quien tratara a quien.
En este país existen políticos tan mediocres que someten resoluciones tan bochornosas como la de investigar la cafetería que opera en el capitolio con una excusa tan barata y entupida como esta, “que los empleados y visitantes se quejan de los precios y porciones”. Será posible que quieran cambiar el operador de la cafetería, yo estoy que creo cualquier cosa.
Les cuento esto por que hay mujeres que vencen el temor que les produce la violencia domestica y demuestran que el mal llamado sexo débil no existe. Se aferran a su voluntad, actúan y salen adelante.
Esto ocurrió en la vida real, hace algunos años me encontraba de reten en el turno de noche. Alrededor de las 9 de la noche llego una mujer joven llorando, que solo quería que la escucharan y le explicaran que podía hacer. Fue clara al decirme que no fue para hacer una querella, solo quería contarme lo que le sucedía y que podía hacer para solucionarlo.
Para un policía no es raro ver una mujer llorando, le dije salgamos fuera (así aprovecho me fumo un cigarrillo mientras la escucho) ella me cuenta que su esposo no la golpea físicamente, pero sicológicamente es otro cantar. El esposo es celoso al extremo, le grita, le dice cuanta mala palabra existe, todo frente a su hijo pequeño, ella esta en un estado de nervios cuando llega su esposo que no aguanta más.
Ella continuaba contando por menores de las discusiones, yo no le he dicho ni una sola palabra solo escucho. Pienso en la triste vida que lleva, hubo un momento en que fueron tantos los detalles que me transporto a un momento de la discusión que me sentía estar junto a ella escuchando los insultos. La joven lloro todo el tiempo que contaba las discusiones. Algo que no podía faltar, ella me dice que al principio el no se comportaba así.
Me dice que llego hasta el cuartel por que tenía miedo que su esposo le hiciera algo y no podía dejar que continuara pasando todo esto frente a su hijo pequeño en adición a que no resistía más.
Le explique con lujo de detalles que la conducta de su esposo, era un delito grave, le explique cual era el procedimiento que seguía la policía si ella decidía hacer la querella.
Le narre el proceso del fiscal, la orden de protección, el juicio, en fin el proceso del arresto hasta el juicio.
Le conté sobre la casa protectora Julia De Burgos, los programas de ayuda para mujeres victima de violencia domestica, le dije que no se sintiera sola que existían programas que la podían ayudar, inclusive le dije que era hasta cierto punto discriminatorios porque esos programas eran solo para mujeres y los hombres maltratados no contaban con eso, ella se echo a reír un poco.
Me dio las gracias y se fue, yo continúe mis labores como de costumbre. Meses después un compañero de trabajo de dijo que una mujer estaba preguntando en el cuartel por un policía que encajaba con mi descripción, que tuviera cuidado. Yo le pregunte cuidado porque, pensé “si yo no rompo un plato”. El asunto es que estando de reten una semana después de la advertencia de mi compañero apareció la extraña mujer que preguntaba por un policía, pues no recordaba el apellido.
La extraña, era la joven que llego llorando desconsolada que les conté, pero en esta ocasión se veía diferente, contenta, segura de si misma, me dijo oficial llevo algún tiempo preguntando por usted porque no recordaba su nombre, estoy aquí porque quiero darle las gracias. Me estoy divorciando, busque ayuda, me mude a otro lugar, estoy terminando un curso de floristería, me van ayudar económicamente para abrir mi propio negocio, el negocio será en el lugar donde me acabo de mudar y me siento feliz.
Le di las gracias por buscarme para contarme lo bien que estaba, luego de eso se marcho.
Una de las cosas que le decía el esposo era que sin el “ella no era nadie”, solo meses después ella estaba a punto de tener su propio negocio.
Dando la vuelta por la página Web de Primera Hora encontré la triste noticia de un compañero policía municipal de San Juan hallado muerto. Me produjo tristeza y un poco de sorpresa sin sorprenderme grandemente.
Hace varios años nos ofrecieron un adiestramiento de manejo de “violencia” duro varios días, como en todo grupo de seres humanos, unos a favor y otros en contra además de los neutrales.
Hablando con el señor canoso que ofrecía las charlas, me dice que un día llegara el momento que la gente comenzara a matar a los policías. Yo quede pensativo un momento y pregunto si el piensa que los niveles de violencia de los puertorriqueños están tan altos y contesta que si, me dice solo hay que esperar.
Continúo diciendo que los niveles de violencia son tan altos que un día en una situación de violencia entre civiles, al llegar la policía a tratar de poner el orden alguien va a matar algún policía.
Le dije que cuadro tan patético, ahora no pienso que estemos tan lejos de ese cuadro por que al terminar la noticia que es bastante corta, hay una cantidad grande de opiniones, algunas expresan su apoyo a la familia y otros expresan su rencor hacia los policías.
Uno dice que la policía no da el ejemplo por eso no los respetan, otro dice que bueno que le pase, otro cuenta que salio con una ex de un policía, en otro cuentan un robo de una cámara y luego de arrestados vio los maleantes afuera, que por que no se recogió temprano a la casa.
A 47 días del 2009 han ocurrido 92 asesinatos, donde comenzó la violencia, el ex presidente de la Comisión para la Prevención de la Violencia dice que hay 711 policías por cada 100 mil que solo Venezuela y Rusia nos superan, la policía relaciona el 90 % de los asesinatos con el tráfico de drogas.
Quien no ha conocido alguien que consumió o consume drogas. Hablaran bien de un policía luego de ser arrestado, ese estilo de vida no acepta la ley, la violan constantemente.
Es lamentable que publiquen la muerte de un policía y leer ese tipo de comentario. En cualquier saco hay una papa podrida, cada día es más peligroso ser policía en Puerto Rico. Los buenos se tienen que esconder sin poder ayudar a la policía, los policías tienen que hacer mas con menos, el sistema de justicia no funciona como debería ser, las demás agencias tienen sus propios problemas y no se canaliza como se espera de un gobierno moderno.
Muchos se quejan de la policía y dicen que no hacen nada. Les voy a dar un ejemplo donde las personas llaman y quieren que el policía resuelva el problema sin ellos tener nada que ver o involucrarse.
Llaman al cuartel y se quejan (no es lo mismo que hacer una querella) que la música de su vecino esta bien alta, exponen un sin numero de razones desde que no pueden dormir hasta envejecíentes y niños enfermos.
Hay municipios que prohíben las actividades con música en alto volumen después de las 12 de la media noche. Si es mas de las 12MN entonces el policía no necesita querellante si al pasar escucha el alboroto, si es antes necesita un querellante o mejor dicho una persona que sea el perjudicado y este dispuesto a declararlo en un tribunal.
Si es antes o después la mayoría de los que llaman no quieren acompañar al policía al tribunal y lo único que buscan es que apaguen la música alborotosa y Dios libre que el policía se atreva a decir quien es el que se queja, por eso llaman anónimo.
El gran problema después de las 12MN es que siempre esta el que vela y tan pronto ve la patrulla avisa para que bajen la música. En esta situación los quejosos están a favor que el policía mienta y diga que la música si estaba alta y los denuncie, claro que si es su fiesta no lo estarán.
En este caso si el policía no resuelve el problema dicen que la policía no hace nada, así hay muchos ejemplos de ciudadanos que necesitan resolver unas situaciones donde son los perjudicados y no se atreven dar el paso adelante.
Cuantos de los delincuentes cuando los están buscando para matarlos llegan corriendo a un cuartel, cuantos de los que opinan cuando arrestan un policía por ley 54 maltratan a sus parejas, olvidan que fueron policías los que llamaron una ambulancia cundo el familiar tuvo un accidente, olvidan que fueron policías los que alumbraron con linternas el patio de la casa una noche que escucharon ruidos, olvidan que fueron policías los que llegaron a la casa de la vecina cuando escucharon al marido golpeándola, olvidan que fueron policías los que le buscaron gasolina al familiar cuando se quedo en medio de la avenida, olvidan que fueron policías los que le cambiaron la goma sin aire al carro de la madre, olvidan que fueron policías los que en ese momento de dolor controlaron el transito para que la comitiva fúnebre de sus familiares y amigos llegara completa al cementerio, olvidan que fue el policía el que evito el asalto a su negocio, olvidan que fue el policía el que evito que mataran a su hijo, olvidan que al pasar la patrulla frente a sus casa se sienten mas protegidos.
Olvidan las pequeñas cosas que hace un policía y dejan salir todo su veneno al leer la noticia de un policía muerto. Pero con la seguridad, que el momento en que los necesite estarán ahí tarde o temprano.